¿Sigues el mantra de «come menos, muévete más”, pero la báscula sigue marcando lo mismo?
Puede que incluso hayas probado enfoques más extremos como dietas cetogénicas, ayuno, ejercicios HIIT o levantamiento de pesas...
Pero ese exceso de grasa en el abdomen, las caderas, los brazos y las nalgas no tiene la intención de irse.
Según los últimos descubrimientos científicos, eso es perfectamente lógico porque...
Por mucho que te digan que deberías comer menos o moverte más...
Tengo que advertirte de que las dietas y el ejercicio NO FUNCIONAN si padeces de este problema de salud, que a menudo no llega a diagnosticarse.
Se trata del llamado síndrome de sobrecarga hepática.
Es porque tu hígado tiene un papel fundamental a la hora de
descomponer las grasas en tu organismo.
Participa en este proceso produciendo bilis.
La bilis descompone la grasa que consumes y contribuye a que tu cuerpo la queme más fácilmente como fuente de energía.
Es decir, cuando tu hígado está en plena forma, los alimentos ingeridos pueden transformarse más rápida y fácilmente en energía.
Pero si tu hígado está sobrecargado, ocurre lo contrario. En este caso, es prácticamente IMPOSIBLE consumir la grasa que te sobra.
Si tu hígado funcionara a máxima potencia, como debería...
Entonces no experimentarías los síntomas que acabo de mencionar.